Los hermanos visitan Haiti
Información después de las visitas de varios hermanos a la Capital,
(19 –enero-2010).
Hno. Sergio Cáceres Vera. fms
Desde hace varios días, algunos hermanos haitianos han estado haciendo viajes a la capital para traer a sus familiares y algunos conocidos. Los hermanos Jourdin y Fabrice viajaron el viernes 15, el H. Frisnel viajó el 16 y también el 18, junto con el H. Frantzley.
Todos ellos fueron y vinieron el mismo día, pues no hay lugar dónde pasar la noche ahí, la pasan manejando y regresan a casa en la madrugada. Es fatigante no sólo física sino mentalmente, hay que cerrar un poco la conciencia y dejar abiertas las manos y el corazón. !Es real! – me comenta el H. Franztley a su arribo el día de hoy en la manana.
Cada viaje a la capital les ha permitido tener contacto con el H. Yvon que se encuentra “viviendo” en los jardines de Villa Manrese. Él está bien de salud, viviendo con la gente la situación, pero como todos, se encuentra cansado y agobiado. Comenta que él se encontraba en su oficina (tercer piso) cuando sucedió el temblor, su oficina quedó inservible y él tuvo que saltar hacia el jardín trasero para poder descender. Los cadáveres en Villa Manrese continúan bajos los escombros, no hay equipo ni maquinaria para retirar el edificio colapsado, todavía no se conoce el número exacto de las víctimas de la casa, pero puede ser que sean más de cuatro. El H. Yvon le dijo al H. Frisnel que está tratando de dejar todo en regla (era el ecónomo de villa Manrese y del sector Marista de Haití) y luego regresa a Canadá.
La experiencia de transitar por la ciudad resulta muy difícil, hay muchas calles cerradas, los cadáveres siguen ahí, en la calle, al igual que los sobrevivientes. El olor es penetrante y una lluvia en estas circunstancias sería catastrófica, una epidemia está en puerta. Parques públicos han sido convertidos en panteones. Se puede apreciar movimiento de rescate en edificios donde había personas importantes o donde se escuchan pedidos de auxilio, en los otros lugares todo está como después del temblor, los cadáveres siguen ahí. En algunos sitios son los familiares y amigos de las víctimas que retiran los escombros con sus manos.
La gente está sin alimento pero lo más solicitado es el agua, hay personas que llevan días con mucha sed. Se sabe que la ayuda está en el aeropuerto, pero no hay ni gobierno ni iglesia que pueda organizar la distribución, pues ambos han sido danados en su estructura y en su personal, ellos mismos son damnificados. Se comenta que la iglesia perdió alrededor de 200 sacerdotes, seminaristas y formandos y que no hay una sola comunidad religiosa que no tenga pérdidas materiales y humanas.
El día de hoy, los hermanos Frisnel y Frantzley llegaron con otra camioneta, la que tenía el H. Yvon a su servicio. Pues el objetivo de este segundo viaje de Frisnel era traer más gente de la capital (como unas 30 personas que habían solicitado), pero a pesar de que ya habían contactado con las personas desde aquí, en la capital les fue imposible entrar en comunicación por teléfono celular con ellas: “puedes estar todo el día intentando y nada” – dijo el H. Frisnel. Aún así, pudieron traer alrededor de unas 20 personas, pero en los viajes anteriores habían traído 20 personas en cada camioneta. Tuvieron qué comprar diesel en las calles, en la reventa, con un costo de hasta 70 dólares haitianos por galón (alrededor de $8 US).
En la ruta se encuentran muchas personas caminando, saliendo de Puerto Príncipe, regresando a sus pueblos, algunos consiguieron ser transportados de la capital hasta “Les Cayes” y de ahí se vienen caminando, son como 5 horas en camioneta para llegar a Jérémie.
¿Cómo ayudar? ése es el gran dilema, nosotros teníamos un contacto directo en la Capital para todo eso de recibir ayudas, era el H. Yvon, pero ahora él también está damnificado y sin un lugar donde vivir. El H. Frisnel comenta que lo mejor sería enviar la ayuda económica a la provincia marista de Canadá, pues ellos son los responsables del sostenimiento económico de nuestro sector y el dinero nos llega de ahí sin problemas. Aunque los bancos todavía no están laborando, por la radio ya han convocado a sus empleados para comenzar a laborar en esta misma semana. Tal vez faltará reunir al consejo del sector para tomar una decisión de dónde y cómo se va a canalizar la ayuda que nos están ofreciendo.
Finalmente, a una semana ya del temblor, las actividades escolares siguen sin reanudarse en esta región, algunos comentan que es un tiempo de duelo que se va a mantener unas semanas. Hoy están programadas varias actividades en cada localidad por parte de la Iglesia Católica. En algunos pueblos habrá adoración al santísimo y en otros una Eucaristía, todo esto a las cuatro de la tarde (hora del temblor), para orar por los muertos y heridos.
PD: Una nota que me olvidaba de compartir también es el caso de las postulantes hatianas de las hermanas maristas, ellas realizaron su postulantado en México y por estas fechas están por aquí para hacer los trámites de visa para su experiencia de noviciado en Brasil. Ellas vivieron estos acontecimientos en Puerto Príncipe y estos últimos días hemos tenido contacto con Jazmín quien tiene noticias de que todas están bien.
Ultima actualización (Domingo 14 de Febrero de 2010 18:24)

















